
Creo que ya es hora de hablar por aquí de algo que me apasiona... ¡las novelas gráficas! (o cómics, básicamente).
El último cómic más nuevo que he comprado es
La madre ardilla, de Megan Kelso. La verdad es que me ha impactado lo mucho que pueden llegar a expresar un conjunto de viñetas, sin diálogo ni texto alguno; centrándose en la cuidadosa ilustración. Este cómic consta de catorce historietas, (si no me dejo ninguna), a destacar
Kodachrome, la original forma de narrar una excursión que tubieron unos amigos, sin palabra alguna, simplemente aparecen viñetas simulando ser diapositivas que van pasando los amigos en cuestión, desde un (visiblemente) cómodo sofá; como quién hoy mira las fotos del día anterior en el ordenador. También es curiosa la historieta
Cara de pena, la cual trata de una chica que recuerda la historia de su madre y su tía. En el pasado, la madre de esta chica la deja al cuidado de su hermana, la tía de la chica. Tía y sobrina juegan y se disfrazan, hasta que un día la tía se vuelve tarada y solo sabe pronunciar la palabra "miau". Es un poco surrealista, supongo que cada uno lo interpreta como metáfora a su gusto, pero lo que a la vez provoca no es solo encontrarle un significado coherente, sino que hace que el lector se emocione, ya que es inevitable sentir pena por la tía tarada.
En conjunto, todas las historietas destacan por ser más bien finas, suaves, y agradables a la vista y lectura. La única pega que le veo al cómic es que abarca tres capítulos de los catorce, dando una visión de la América de Hamilton desde el punto de vista de una alumna que tiene que hacer un trabajo y se imagina a los personajes históricos, liados homosexualmente entre sí. Esto se hace un poco denso.
Creo que gusta al lector porque trata temas humanistas y muy comunes hoy en día. Siento que cualquier situación podría perfectamente adaptarse o sucederme a mi. ¡Os lo recomiendo!